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Cuesta olvidar

La conciencia de conocerse es arrebatadoramente desgantante. Saberse mujer y adulta. Reconocerse en el tiempo cuesta, como las verdades mas crudas cuando te recuerdan que sólo eres uno mas de entre todos. Chica relativa, alguien dijo que me catalogué así aunque no recuerdo cuándo.


Se supone debería saber qué es lo quiero a estas alturas de mi vida, o por lo menos tener una idea. La tengo, la idea. Ahora me falta ponerla en práctica. Romper mis esquemas cuadriculados y salir al mundo a defender mi posición, al menos de aquellos que me digan que no puedo. Y como todo lo creo relativo quien sabe si aún lo haga. ¿Será miedo?


Mas miedo creo tener de mí que de los demás, será por algo, mi subsconciente lo sabe. ¿Pero acaso no todos nos temenos miedo? es normal que como ser humanos nos enfrentemos a un constante temor, muchas veces a causa de traumas psicológicos de la niñez, adolescencia o simplemente adquiridos por una mala experiencia. Aun así dicen que no debemos generalizar las malas experiencias y mucho menos permitir que éstas determinen nuevas descisiones por nosotros.


Pero somos humanos y como seres imperfectos que somos necesitamos del error para aprender; del tiempo prolongado y pacienzudo para poder curar heridas, que sin duda dejarán cicatrices. He aquí asumir la realidad y dejar correr la sangre un tanto mas para que empieze a cicatrizar. Pero estaré con las manos atadas para dejar de tirar de la cicatriz una vez mas.


En la soledad me entiendo mas, pero aún así no termino de comprender ciertas actitudes mias para con ciertas personas. Seguro busco la familia que perdí en algún momento. Aun creo hallar en los rostros de algunos a esas buenas personas que se cruzaron por mi camino y que de alguna manera inspiraron en mí esperanza. Seguro aun busco al hermano que nunca llegué a conocer. Aun escabo en lo mas profundo de mi cabeza, buscando respuestas de las preguntas que nunca hice pero que existen.


Cómo preguntarme por mi futuro si mi pasado es mi presente. Cómo disuelvo esos recuerdos en la mente. Cómo hago para avanzar sin traerlo a la memoria por culpa de cada rostro que veo en la calle. Quien sabe dónde lo hallaré. A veces me digo que no lo necesito y es verdad, por que para vivir, puedo sola, pero para verme féliz aun creo necesitarlo.


Aun mi esperanza es mas fuerte que mi control; cree ella tener siempre la razón, es esa la respuesta a tanto optimisto masoquista. Sin embargo mi control avanza, lento pero firme. Llegará el día en que sencillamente la esperanza se rinda y ya no vuelva a recordarlo.

Decisiones


Siempre decisiones, con miedo o con valor pero al fin y al cabo decisiones, que pena que no notaras que simplemente había decidido yo quererte, que pena que no pudieras conocerme o quien sabe y te diste cuenta que no nos hacemos falta y que sólo fuimos dos extraños mas que se cruzaron.

Que pena que no quisieras compartirte, que pena que fueras así de egoista, que pena que no te gustara aquella cursi película, que pena que no escucharas, que no vieras mas allá de la piel , que pena que no vieras todo aquello que me hubiese gustado hacer contigo, que estaba dispuesta a dejar cosas atrás si es que me hubieses enseñado a hacerlo, quería aprender a amar de otra forma, pero no lo quisiste nisiquiera lo intentaste, que pena.

El tiempo que ya me conoce, me dice que todo pasará nuevamente, que siempre depende de mi, que lo que quiero llegará, pero y él qué sabe de lo que quiero, yo aún descubro mucho de lo que quiero, aun busco aprender pero no hay quien me enseñe,

Quiero querer con la boca, las manos, la cintura y con la mente porque mi corazón siempre quiere pero comienzo a pensar que se equivoca mucho, que no sabe distinguir los cariños, que piensa que así como él le corresponderán. Qué sólo se necesita un poquito de fuerza para poder avanzar, un paso a la vez dicen todos, pero cuando regreso la mirada para ver donde estamos me doy cuenta que nisiquiera avanzaste, que conocías el camino pero no lo querías andar a mi costado.

Que pena darse cuenta que todos somos sólo palabras e intenciones, que no hay nada de acción ni reacción que no existe la física entre mis amores que sólo son ocasiones, que te dan la mano para cruzar mas no para andar.

Y la soledad se avecina pero no siempre es mala compañía, ya se dijo antes que no hay mayor soledad que la de estar acompañado y sentirse mas sólo que nunca, a veces es necesaria la soledad, a veces es tormentosa y a veces ni la has notado pero es la que mejor te conoce.